Tu eres el que me seguiras

Saturday, October 13, 2007

la casita del rincòn

chiquita
con ladrillos
y una puerta de madera
con un timbre, como cualquier casa
un àrbol grande a un costado
y una plaza de niños en diagonal
un lugar para ir a comer,
como en casa
un baño antiguo con flores pintadas de lila
techos altos
cuadros, adornitos
una mesa cerca de la otra
casi pegadas
y yo escucho lo que hablan y ellos nos escuchan a nosotros
y de repente digo algo y me llega una mirada còmplice desde el otro lado
alguien que entendiò que quise decir en eso que dije
panes de todo los colores
platos como los de la casa de mi abuela
comida caliente
poca luz
caras desconocidas
una mùsica rara de fondo que acompaña este ambiente que me cuesta definir;
por momentos parace ser a-cogedor,
parece ser familiar
pero sin niños
y esa plaza que sigue vacìa
desde adentro veo una ùnica mesa afuera, un señor comiendo sòlo
me pone mal
me angustia
con esos ojitos desorbitados en busca de otros
tanto lo miro
que nuestros ojos se encuentan
el contacto visual durù
ninguno querìa desviar la mirada
pero a medida que la sostenìamos màs pesado se ponìa todo
dos tiempos se juntaban
dos historias con toda su espesura se entrecruzaban,
una fresca y con todo por vivir y otra con años de derrotas
sentì algo màgico
algo brillaba en mi oscuridad
de pronto...
desviè... no pude sostenerla
por momentos verficaba si seguìa ahì
èl seguìa miràndome
tal vez fuì la ùnica que se interesò por èl,
tal vez mi mirada iluminò algo de su oscuridad
èl me dio algo...
que no puedo decir què es.