-_-
¿Què fue de eso?
Es un dar vuelta la pàgina pero sabiendo que tendrè que empezar una nueva hoja y construir algo distinto.
Dejar atràs algo, abandonar.
Entonces dudo.
Es un debate conmigo misma.
Las voces, las imàgenes me persiguen
èstas se contraponen
no van en una misma direcciòn, lo que lo hace màs difìcil.
Volverse dos extraños donde todo se diluyò
como las gotas de agua que caen sobre mi ventana
todo es incierto y nada claro
no hay una figura definida, hay claros oscuros
ambiguedad, un tèrmino ambivalente, que me reenvìa a las escenas infantiles de mi vida.
Palabras vacìas porque hay tanto por decir que desborda,
termina transformàndolo en el sin sentido.
Palabras amordazadas
No lo digo porque me costarìa desprenderme de algo que todavìa no puedo ceder.
En el fondo no serìa nada, sòlo un encuentro con una pèrdida màs.
No es la pèrdida lo que significa es sòlo el encuentro con ella.
Sin embargo, eso que es nada me retiene
busco algo que ni yo sè que es
espero algo que dudo que llegue
y mientras tanto me distraigo con impostores
que no dejan sino marcas.
Sumerjida en otro campo, otro lenguaje.
Me convierto en una aficionada a la lectura
capturada por la pulsiòn de saber
Me dirijo en busca de verdades
Me frustra estar advertida que nunca la voy a saber, porque la verdad se dice a medias.
Orientada hacia la bùsqueda de las verdades de otros y entonces no me enfrento con la mìa.
Me aferro a otros decires, los sostengo para sentir cierta tranquilidad y tener la ilusiòn de que no todo està desmoronado.
Me envuelven otras historias.
Sigo sin poder juntar el rompecabezas de mi vida
es un laberinto de ramificaciones sin ningùn tipo de armonia.
Es un rizoma.
Los dìas pasan y yo espero que sigan transcurriendo y mientras tanto...pasan.
Me pregunto que deuda tengo saldar.
Hay algo del pasado que retorna una y otra vez.
No terminè de decirte, ni empecè, entonces son las palabras las que flotan en el aire, las que siguen a la espera de que una fuerza interna las expulse y alivie.
Me siento dividida entre lo que quiero, lo que necesito y lo que deseo.
Las tres hablan de cosas diferentes.
Eso tambièn me cuestiono, ¿què clase de persona quiero ser? Prioriso actuar conforme a mi deseo, que es distinto a lo que digo que quiero, y que es lo contrario a lo que necesito.
Uno responde ràpidamente, y dice lo que necesita pero ahì seguro que no està la cuestiòn.
Sin deseo no hay causa.
¿Cuàndo seràn mis historias temporales?
Vivo en la atemporalidad, y me pierdo en todas esas calles sin salida. Me estanco ahì, me detengo.
Quedo fuera de la escena.
Esto me recuerda a algo que me pasò hace poco, un encuentro con esta sensaciòn.
Estaba manejando, me encontraba lejos, era de noche, y me perdì. No sabìa donde estaba. Por un instante me sentì ajena a todo lo que veìa. No habìa punto de referencia alguno.
Enloquecì.
Seguramente si me hubiera perdido estando acompañada no me hubiera sentido como me sentì.
El estar sòla se resignificò en ese instante.
Es eso, terminè siguiendo por inercia y ràpidamente me familiaricè con lo que me rodeaba.
Durò poco, pero el sentimiento se hace eterno.
Los sueños se mantienen intactos esperando ser cumplidos.
Se postergan, pero, ¿hasta cuàndo?
Y uno puede quedarse con la otra versiòn, con algo como esas frases comunes que circulan,"lo mejor estarà por venir", " te espera lo màs lindo".
Eso me ampararìa pero no me alivia.
Ese pensamiento esperanzador no se adueña de mì.
Escribo y me transporto a otro lugar, acà las palabras salen con gran velocidad.
Esta debe ser parte de mi verdad.
Otra parte de mi verdad es mi voz, cuando estoy triste, o angustiada, mi voz està mas disfònica que lo habitual. Es un signo que hace signo.
Como si algo no hubiese podido metabolizarse, es como la piedra en el zapato, algo ya no anda.
Y ahì me entero de lo que no querìa saber.
Ese saber no sabido.
Que se sabe.
Que lo supe.
Que lo sè...
Es un dar vuelta la pàgina pero sabiendo que tendrè que empezar una nueva hoja y construir algo distinto.
Dejar atràs algo, abandonar.
Entonces dudo.
Es un debate conmigo misma.
Las voces, las imàgenes me persiguen
èstas se contraponen
no van en una misma direcciòn, lo que lo hace màs difìcil.
Volverse dos extraños donde todo se diluyò
como las gotas de agua que caen sobre mi ventana
todo es incierto y nada claro
no hay una figura definida, hay claros oscuros
ambiguedad, un tèrmino ambivalente, que me reenvìa a las escenas infantiles de mi vida.
Palabras vacìas porque hay tanto por decir que desborda,
termina transformàndolo en el sin sentido.
Palabras amordazadas
No lo digo porque me costarìa desprenderme de algo que todavìa no puedo ceder.
En el fondo no serìa nada, sòlo un encuentro con una pèrdida màs.
No es la pèrdida lo que significa es sòlo el encuentro con ella.
Sin embargo, eso que es nada me retiene
busco algo que ni yo sè que es
espero algo que dudo que llegue
y mientras tanto me distraigo con impostores
que no dejan sino marcas.
Sumerjida en otro campo, otro lenguaje.
Me convierto en una aficionada a la lectura
capturada por la pulsiòn de saber
Me dirijo en busca de verdades
Me frustra estar advertida que nunca la voy a saber, porque la verdad se dice a medias.
Orientada hacia la bùsqueda de las verdades de otros y entonces no me enfrento con la mìa.
Me aferro a otros decires, los sostengo para sentir cierta tranquilidad y tener la ilusiòn de que no todo està desmoronado.
Me envuelven otras historias.
Sigo sin poder juntar el rompecabezas de mi vida
es un laberinto de ramificaciones sin ningùn tipo de armonia.
Es un rizoma.
Los dìas pasan y yo espero que sigan transcurriendo y mientras tanto...pasan.
Me pregunto que deuda tengo saldar.
Hay algo del pasado que retorna una y otra vez.
No terminè de decirte, ni empecè, entonces son las palabras las que flotan en el aire, las que siguen a la espera de que una fuerza interna las expulse y alivie.
Me siento dividida entre lo que quiero, lo que necesito y lo que deseo.
Las tres hablan de cosas diferentes.
Eso tambièn me cuestiono, ¿què clase de persona quiero ser? Prioriso actuar conforme a mi deseo, que es distinto a lo que digo que quiero, y que es lo contrario a lo que necesito.
Uno responde ràpidamente, y dice lo que necesita pero ahì seguro que no està la cuestiòn.
Sin deseo no hay causa.
¿Cuàndo seràn mis historias temporales?
Vivo en la atemporalidad, y me pierdo en todas esas calles sin salida. Me estanco ahì, me detengo.
Quedo fuera de la escena.
Esto me recuerda a algo que me pasò hace poco, un encuentro con esta sensaciòn.
Estaba manejando, me encontraba lejos, era de noche, y me perdì. No sabìa donde estaba. Por un instante me sentì ajena a todo lo que veìa. No habìa punto de referencia alguno.
Enloquecì.
Seguramente si me hubiera perdido estando acompañada no me hubiera sentido como me sentì.
El estar sòla se resignificò en ese instante.
Es eso, terminè siguiendo por inercia y ràpidamente me familiaricè con lo que me rodeaba.
Durò poco, pero el sentimiento se hace eterno.
Los sueños se mantienen intactos esperando ser cumplidos.
Se postergan, pero, ¿hasta cuàndo?
Y uno puede quedarse con la otra versiòn, con algo como esas frases comunes que circulan,"lo mejor estarà por venir", " te espera lo màs lindo".
Eso me ampararìa pero no me alivia.
Ese pensamiento esperanzador no se adueña de mì.
Escribo y me transporto a otro lugar, acà las palabras salen con gran velocidad.
Esta debe ser parte de mi verdad.
Otra parte de mi verdad es mi voz, cuando estoy triste, o angustiada, mi voz està mas disfònica que lo habitual. Es un signo que hace signo.
Como si algo no hubiese podido metabolizarse, es como la piedra en el zapato, algo ya no anda.
Y ahì me entero de lo que no querìa saber.
Ese saber no sabido.
Que se sabe.
Que lo supe.
Que lo sè...

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